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jueves, 7 de agosto de 2014

los sicarios de Pablo Escobar (wikipedia)

Lugartenientes y Sicarios de Pablo Escobar
John Jairo Arias Tascon “Chiruza” o “Pinina”:
A los 29 años, era jefe de 2000 sicarios en Medellín y de la escolta de Pablo Escobar. Hombre de confianza de “El Patrón”, “Chiruza” tenía una larga amistad con él, llegando a ser el quinto en la Jerarquía de la organización, con el ala militar del cartel bajo su mando. Su niñez transcurrió en medio de la pobreza y la violencia de los barrios marginales de Medellín. Antes de los quince años ya conocía muchos de los secretos del oficio. Había sido raponero a los 12, pandillero a los 14 y a los 15 hizo sus primeros trabajos como sicario.
Era, para entonces, uno de esos adolescentes que iba a recibir entrenamiento en las escuelas de pistoleros, en las afueras de Medellín. Su sangre fría, su instinto para matar y el arrojo demostrado en los entrenamientos contrastaban con su figura frágil y, más aún, con la voz chillona que le valió los apodos de “Pinina” y “Andrea”, pues encontraban su tono parecido a la de la actriz argentina Andrea del Boca. Muy rápidamente ascendió en la jerarquía del sicariato, y ayudado por el conocimiento que tenía de las gentes de la comuna, recluto gran cantidad de jovenes para dichas actividades delincuenciales.
Por eso, el primer magnicidio del cartel, el asesinato del ministro Rodrigo Lara Bonilla, se le encomendó a él. Fue él quien contrató y pagó a Byron de Jesús Velásquez, Iván Darío Guizao Alvarez y a los demás integrantes de la banda que cometió el asesinato en abril de 1984. Vinculado ademas con los crimenes de Antonio Roldán Betancur, del coronel Valdemar Franklin Quintero, del procurador Carlos Mauro Hoyos, del periodista Jorge Enrique Pulido y en los atentados al edificio del DAS y al avión de Avianca, que dejaron cerca de doscientas víctimas mortales.
Dirigio en abril – junio de 1990 la oledada de ataques que causaron cientos de muertos en todo el pais. Murió el 14 de junio de 1990, en un operativo de la Policía cuando se encontraba en su apartamento del Barrio El Poblado, en compañía de su esposa y de su hija de seis meses.17
Mario Castaño Molina ” El Chopo”:
A la muerte de “Tyson” se convirtió en el último jefe militar del Cartel. Sanguinario y ambicioso, Castaño servía de enlace entre Escobar y el ala militar y financiera de la organización. Era comandante, además, de numerosas bandas de sicarios y coordinó varias de ellas para asesinar a decenas de policías en Medellín. Responsable tambien de la purga al interior de la cupula que le costó la vida a los Hermanos Galeano y Moncada. Fue abatido en su apartamento por la Policía el 19 de marzo de 1993. Sorprendido mientras dormía sin camisa, se enfrentó a los uniformados y recibió 48 impactos de bala en el tiroteo.
Brances Alexánder Muñoz Mosquera “Tyson”:
Hijo de una familia de evangélicos y de un ex-policía. Tyson pasó a ser hombre de confianza de Pablo Escobar en 1988 a través de varios enlaces de la organización, entre ellos su hermano alias La Quica. Muñoz es señalado como uno de los hombres que dirigió el grupo de hombres que en diciembre de 1989 dinamitó el cuartel general del DAS, instaló dos carros-bomba en los barrios Quirigua y Niza, y voló un avión de Avianca con 107 pasajeros. A su organización se le sindica, además, del asesinato de cuarenta policías en Medellín en 1990 y de haber dirigido personalmente la matanza de la hacienda Los Cocos, en Candelaria (Valle), donde murieron acribilladas 19 personas que asistían a un encuentro de fútbol aficionado en septiembre del mismo año. Murió el 28 de octubre de 1992 a manos de la Policía, que ingresó con explosivos a la vivienda donde se hallaba en compañía de dos mujeres. Tyson logró hacer dos ráfagas con una subametralladora MP5, antes de caer abatido por 18 impactos de bala. Se le sindicaba de al menos 700 homicidos.18
Dan Denys Muñoz Mosquera “La Quica”:
Hermano de alias Tyson, era señalado por la Policía como jefe del ala terrorista del Cartel en conjunto con sus hermanos. Había protagonizado, el 2 de agosto de 1988, una espectacular fuga de la cárcel de Bellavista, en Bello. Manejaba un grupo de 140 sicarios al servicio de Pablo Escobar y estaba sindicado por las autoridades de dirigir el asesinato de medio centenar de policías y la colocación de una decena de carros-bomba. Es capturado por el Ejército en la zona rural del municipio de San Rafael, al oriente de Antioquia el 7 de enero de 1991. Se fugó de la cárcel La Modelo en abril del mismo año y posteriormente viajaría a EE.UU, donde la DEA lo retuvo el 26 de septiembre de 1991 en la calle 103 de Queens, Nueva York. Está condenado a 5 cadenas perpetuas.19
Jhon Jairo Velasquez Vásquez “Popeye”:
Jefe de sicarios de Pablo escobar y su hombre de confianza. Prestó servicio militar en la Marina colombiana y se enroló desde 1986 en el Cartel de Medellín como conductor y guardaespaldas del capo. Fue ascendiendo dentro de la jerarquía de la organización narco-terrorista y participó en el secuestro de Andrés Pastrana y el asesinato del Procurador Carlos Mauro Hoyos en enero de 1988. Acusado además de otros 250 asesinatos. Tras participar en la muerte de los Galeano y los Moncada, se fugó de la cárcel La Catedral, para finalmente entregarse a las autoridades junto a Roberto Escobar Gaviria y Otoniel de Jesús González Franco “Otto”, el 9 de octubre de 1992.
Luis Carlos Alzate Urquijo “Arete”:
Hijo de la esposa de Roberto Escobar, estaba sindicado de terrorismo y sicariato. Vinculado por la inteligencia policial a la acción terrorista contra el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y al atentado del teatro Lioli, dirigido a una patrulla del Cuerpo Élite. Se convirtió en una prioridad del Bloque de Búsqueda a raíz del carro bomba que estalló 21 de enero de 1993 en la calle 72 con carrera séptima., en el norte de Bogotá, hecho que fue adjudicado a la banda que él dirigía. Tras perder a dos de sus más importantes hombres: Leonardo Rivera “Leo” y Carlos Mario Ossa Salazar “El Canoso”, se entregó a las autoridades el 17 de febrero de 1993. Declaro ser el autor material del atentado al avion de Avianca, ocurrido en Noviembre de 1989.20
Jhon Jairo Posada Valencia “Tití”:
Uno de los hombres más cercanos a Pablo Escobar y que actuaba como el doble del capo. Responsable del asesinato del coronel Valdemar Franklin Quintero el 18 de agosto de 1989, y de la oleada terrorista de noviembre-diciembre de 1992 que dejó 70 policías y 9 civiles muertos en Medellín. Detenido el 30 de Diciembre de 1992 cuando se encontraba en compañía de sus familiares en un apartamento del conjunto Bloques de Alejandría, en El Poblado. Al momento de su captura, le fueron decomisadas siete subametralladoras, dos mini Uzi, dos fusiles, entre ellos un R-15 y uno Auge, y dos escopetas.21
Otoniel de Jesús González Franco “Otto”:
Lugarteniente de “El Patrón”, dirigía una banda de sicarios al servicio del cartel. González se sometió por primera vez a la justicia colombiana el 19 de junio de 1991, junto con Pablo Escobar. Fue, además, uno de los ocho hombres que acompañaron al capo en su fuga de La Catedral, el 22 de julio de 1992. El 9 de octubre de 1992 se sometió a la justicia por segunda vez, en compañía de Roberto Escobar “Osito” y de John Jairo Velásquez Vásquez “Popeye”. Liberado en 2001 tras pagar 8 años de prisión, fue asesinado en febrero de 2002.
Hernán Darío Henao “HH”:
Jefe de seguridad del cartel de Medellín, conocido como HH y primo de la esposa de Pablo Escobar, María Victoria Henao. Era el confidente del capo y su principal asesor. Se encargó de financiar con dineros del narcotráfico entre 1984 y 1988, las autodefensas del Magdalena medio, y puso esas organizaciones al servicio de su patrón y de José Gonzalo Rodríguez Gacha “El Mexicano”, para mantener asi abierto el cordón del Magdalena medio entre Cundinamarca y Antioquia. Durante esa misma época, ingresó a la organización como testaferro, para controlar laboratorios que el Cartel tenía establecidos en esa zona del país. Posteriormente durante los primeros años de la guerra contra los narcotraficantes entre 1989 y 1990 se convirtió en uno de los hombres de mayor confianza de Escobar para la administración de la Hacienda Nápoles, situada en Puerto Triunfo, en donde fue además jefe de personal. En 1990, en desarrollo de la Operación Cocorná II , Henao fue capturado con otros 27 hombres a quienes se les decomisó armas, explosivos y dinero.
Durante esa operación, de la que escaparon Escobar y Jorge Luis Ochoa, Henao dispuso los grupos de evacuación que a la postre permitieron la fuga de los dos narcotraficantes. Tras su detención, fue trasladado a la Cárcel Nacional Modelo de Bogotá, y puesto en libertad posteriormente por un despacho judicial. Desde la fuga de Escobar de La Catedral el 22 de julio de 1992, HH tenía el control sobre la caja menor del jefe del Cartel y sobre los sistemas de seguridad y de movilización del capo. Estaba encargado además de la cobertura y la preparación de las caletas empleadas por Escobar para ocultarse. Luego de la muerte de Brances Muñoz Mosquera, Tyson , en octubre de 1992, Henao intentó reconstruir el ala militar que dirigía el terrorista, y agrupó a cinco de sus hombres para organizar las acciones contra diferentes objetivos. Fue abatido por la Fuerza Pública el 1 de marzo de 1993 en el barrio Laureles de Medellín, tras un intenso tiroteo con policías y soldados que se prolongo varios minutos.22
Johny Rivera Acosta “El Palomo”:
Uno de los comandantes del ala terrorista del Cartel de Medellín, hombre de confianza de Pablo Escobar Gaviria y experto francotirador. Jefe de seguridad hasta su entrega el 28 de junio de 1991. Un año mas tarde, el 22 de julio de 1992, escapo de La Catedral en compañía de su Patron. Profugo de la justicia, se refugio en un principio en Manizales, tratando de evadir a las autoridades, para posteriormente trasladarse a Medellín y a Itaguí, donde fue localizado por los efectivos del Bloque de Búsqueda, a las 2:30 de la mañana del 27 de Noviembre de 1992. 200 uniformados apoyados por helicópteros artillados de la Fuerza Elite y dos blindados tomaron parte en la operacion que se prolongo por casi media hora. Al final de un intenso intercambio de balas, Rivera y los 2 sicarios que le servian de escoltas resultaron muertos. Se le acusaba de haber pagado a grupos de pistoleros más de 100 millones de pesos por el asesinato de 38 agentes de la Policía en Medellín, en represalia por la muerte de Brances Muñoz, “Tyson”. Ademas habia sido responsabilizado del ataque con carro-bomba en las cercanias de la plaza de toros La Macarena en febrero de 1991.
Juan Carlos Ospina Alvarez “Enchufe”:
Jefe de sicarios del Cartel de Medellin, responsable de la activación de numerosos carros bomba en la capital antioqueña y del ataque a miembros de los organismos de seguridad. Vinculado por las autoridades al secuestro del entonces candidato a la Alcaldía de Bogotá, Andrés Pastrana en 1988, de haber participado en la muerte del jefe de inteligencia de la Policia en Medellín, capitán Fernando Posada Hoyos en diciembre de 1992, y en la muerte del periodista Jorge Enrique Pulido. Muerto el 12 de enero de 1993 en un operativo del Bloque de Búsqueda, junto a otro miembro del Cartel, Byron Arcila Valdés.
Victor Giovanni Granada “La modelo” o “El zarco”:
Sicario del Cartel de Medellin y segundo hombre en la organización de alias “Arete”. Aunque se le conocian pocos antecedentes, las autoridades lo sindicaban de ser uno de los pistoleros que junto con Brances Muñoz Mosquera “Tyson”, Mario Castaño Molina “El Chopo” y Sergio Alfonso Ramírez “El Pájaro”, secuestraron y asesinaron a varios jefes del Cartel de Medellín por orden expresa de Pablo Escobar Gaviria, entre ellos algunos miembros de las familias Moncada y Galeano y a Walter Elkin Estrada, guardaespalda de los segundos. Fue abatido por la Policia el 16 de Enero de 1993, cuando se enfrentó a 20 uniformados, momentos después de haberse bajado de un Renault 6 azul en la calle 44 con carrera 65 en Medellin.
David Ricardo Prisco Lopera “Richard”:
Delincuente comun, jefe de la banda antioqueña de Los Priscos. Miembro de una familia de sicarios al servicio del Cartel de Medellín, tenia un largo prontuario criminal a cuestas, a pesar de su particular vocación religiosa: sindicado de participar en varios de los magnicidios que sacudieron a Colombia durante los años ochenta, Prisco y sus hermanos mandaron a levantar con el dinero recibido por sus primeros crímenes una estatua de la virgen del Carmen en su vieja casa del barrio Aranjuez. Prisco tenía un contacto muy cercano con el jefe del Cartel de Medellín. Capturado en Pereira en 1980 por la Policía, tras recuperar su libertad, fue reclutado por orden expresa de Pablo Escobar Gaviria e incorporo más de 300 hombres para la ejecución de secuestros, atentados terroristas y asesinatos. Vinculado a los asesinatos del ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, del director de El Espectador, Guillermo Cano Isaza; del magistrado Hernando Baquero Borda; del juez Primero Superior, Tulio Manuel Castro Gil; del procurador Carlos Mauro Hoyos, del gobernador de Antioquia, Antonio Roldán Betancur; del coronel Valdemar Franklin Quintero y del coronel Jaime Ramírez Gómez. Fue alcanzado por el brazo de la Policía Elite el 22 de enero de 1991, al ser sorprendido en una mansión del barrio Conquistadores al occidente de la capital antioqueña. Cerca de 100 uniformados acordonaron la casa y se enfrentaron al cabecilla de la banda y a su primo, Vidal de Jesús Osorio Valencia dandoles de baja. Su muerte provoco una fuerte respuesta de Los Extraditables que asesinaron en represalia a Marina Montoya pocos dias despues.23
Armando Alberto Prisco Lopera:
Hermano del anterior y su segundo al mando dentro de la organizacion delicuencial. Juntos asumieron el manejo total del ala terrorista del Cartel de Medellin después de la muerte de Jhon Jairo Arias, Pinina, de Gustavo de Jesús Gaviria y Abraham, otro primo de Escobar. Cayo el mismo dia que su hermano en un operativo del Cuerpo Elite el 22 de enero de 1991, en la vereda Cabecera, de la inspección de Llano Grande del municipio de Rionegro (Antioquia). Murio junto a sus escoltas, Rodolfo de Jesús Rivas y Héctor Darío Molina Pérez.23
José Rodolfo Prisco Lopera:
Segundo cabecilla maximo de Los Priscos, luego de la muerte de su hermano y primer jefe de la banda delicuencial, Eneas Prisco Lopera alias El Negro, muerto en 1986 en el barrio Campo Valdés de Medellín. Entro muy pronto a servicio del Narcotrafico y participo en sus actividades terroristas. Eliminado el 31 de julio de 1987, por el DAS en Bogotá.23
Jaime Eduardo Rueda Rocha:
Natural de Yacopí (Cundinamarca), milito primero en la guerrilla de las Farc, antes de desertar para convertirse en su pueblo natal, en jefe de un grupo de “pájaros” o sicarios conocidos como “los Negritos”. Fue formando parte de dicha banda delicuencial que conoció a Gonzalo Rodríguez Gacha, y entro a su servicio. Seria posteriormente enviado al Magdalena Medio para recibir entrenamiento del mercenario israelí Yair Klein. En 1989 fue encargado por “el Mexicano” de dirigir el asesinato del lider liberal Luis Carlos Galan. Con 70 hombres bajo su mando, se infiltro en la manifestacion politica del 18 de agosto de 1989 en Soacha (Cundinamarca), y con una ametralladora Mini Atlanta 380, entregada por sus socios de Medellin sego personalmente la vida del candidato a la presidencia disparandole una rafaga por debajo del chaleco anti-balas. El 20 de septiembre de 1989, un mes después del atentado, la Policía capturó al sicario junto con otros tres hombres: su medio hermano Evert Rueda Silva, y los hermanos Jaime y Enrique Chávez. Posteriormente, se fugaria de la penitenciaría La Picota el 18 de septiembre de 1990 y huiria al Magdalena Medio, donde armo su propio grupo paramilitar con 150 hombres en armas, moviendose por la región de Puerto Bogotá, Yacopí, Honda, La Dorada, Patevaca y Llano Mateo. En marzo de 1992, Rueda Rocha asesino, desmembro y arrojo al Rio Magdalena, al alcalde de Puerto Boyacá, Gustavo Londoño, y a las cuatro personas que lo acompañaban en un paraje rural cerca de Honda. Ubicado por un informante, fue sorprendido por 15 miembros del GOES en el restaurante La Variante, a dos kilómetros de Honda, a las 5:30 de la mañana del 23 de abril de 1992. Rueda Rocha y los 6 escoltas que lo acompañaban abrieron fuego, desatando un tiroteo que se prolongo por espacio de media hora. Al final el asesino de Galán cayó abatido a 15 metros de la mesa donde estaba sentado, cuando intentaba saltar por una alambrada y huir. Tambien resultaron muertos todos sus guardaespaldas y un policia.24
Jorge Enrique Velásquez “El Navegante”:
Natural de Buenaventura y propietario de una modesta compañía naviera en Cartagena. Se convirtio en hombre de confianza de Rodriguez Gacha a traves del envio de cargamentos de droga al exterior y de la importacion de armas para sus ejercitos paramilitares. Traiciono a su jefe y revelo a la Policia el paradero del legendario narcotraficante en la costa caribe de Colombia. Tras la muerte de su antiguo jefe fue perseguido por el cartel de Medellin y por Pablo Escobar que puso precio a su cabeza. Finalmente se refugio en EE.UU.
Luis Fernando Zabala Alvarez:
Ingeniero electrico, convertido en explosivista del Cartel de Medellin y encargado de armar las bombas. Luego de la muerte de Pablo Escobar paso al ELN asesorandolo en dicha materia, hasta ser capturado y asesinado por Carlos Castaño.
José Heber Rueda Silva:
Medio hermano de Jaime Eduardo Rueda Rocha. Fue sindicado por el DAS, pocos dias despues del asesinato de Galán como uno de los presuntos autores materiales del crimen. También existían acusaciones de haber participado en el atentado contra el general Miguel Maza Márquez; además aparecía comprometido como presunto miembro del grupo criminal que asesinó al dirigente sindical Teófilo Forero, y figuraba en la lista de implicados en el atentado contra las instalaciones de El Espectador. Detenido junto a su hermano, permanecio en prision y fue asesinado el 21 de junio de 1992 en la cárcel Modelo de Bogotá.
Leonardo Rivera Rincon “Leo”:
Muerto el 4 de febrero de 1993 durante una acción del Cuerpo Elite. Sicario del Cartel y enlace de Carlos Alzate Urquijo “Arete”, con Escobar. Leo controlaba una organización de veinte pistoleros a sueldo que operaba en el barrio Buenos Aires de Medellín. Pertenecía al grupo de bandas de sicarios que manejaba “El Zarco”.
Sergio Alfonso Ramírez Muñoz “El Pájaro”:
Jefe de un grupo de sicarios que operaban en el centro del pais. Encargado de los secuestros de Maruja Pachon de Villamizar y Beatriz Villamizar de Guerrero, y del asesinato de Marina Montoya, hermana del ex-secretario general de Presidencia German Montoya. Capturado el 30 de septiembre de 1992 en una acción que culminó con la muerte de un sargento de la Policía en el edificio Mompox, de Medellín. Hombre de confianza de la familia de Escobar. Está sindicado de ser uno de los hombres del ala terrorista que controla Brances Muñoz Mosquera “Tyson”.
El Limon
El Negro Pabon

miércoles, 27 de octubre de 2010

carteles

Cuando se habla de organizaciones de tipo mafioso se refiere a los grupos que en tanto producen acumulación y riqueza a partir de la producción de cocaína, manejan el mismo esquema de la economía legal en sus empresas ilegales.
Los carteles tienen origen en la familia siciliana al imitar su forma de protección y búsqueda de un Estado paralelo. En la mafia los lasos familiares son fundamentales y deben ser netamente leales. Saben que si cae uno, no se puede llevar a los demas, o si no quienes sufren son sus seres queridos.
La mafia del narcotráfico en Colombia se sintió en tres etapas. La primera se dio cuando la marihuana llegó a la Costa Atlántica, se desarrollo a nivel regional quedándose en la Guajira, en el Cesar y en Magdalena, sin alcanzar al interior del país. Pero esto ya empezaba a marcar la vida de los guajiros, así lo describe el general retirado Rosso José Serrano en su libro JAQUE MATE
“Yo recuerdo en Cartagena, que una vez el alcalde nos dijo:
-Aquí a mi ciudad no me entran guajiros.
Entonces llegaban a un retén y los hacíamos devolver arbitrariamente”
Aunque no se alcanzo a hacer una verdadera mafia esto si dejó las primeras semillas del comportamiento que luego adoptarían los futuros capos. Como por ejemplo los “capos de la marimba” quienes introdujeron el gusto excéntrico de andar con relojes, collares y pulseras de oro, dejando a plena vista su condición de “nuevos ricos”; usando también camionetas Ranger, que por el ruido que producían y por la pinta cualquiera podría reconocerlos. Fueron los precursores de crear bandas armadas llamadas “gatilleros”, los que luego se conocerían en Medellín con el nombre de “sicarios”.
Para llegar a que una organización pueda ser considerada una mafia de be tener cuatro factores: 1) Tener voceros políticos 2)Tener la segunda generación sin sospecha ni antecedentes penales 3)Legalizar el patrimonio 4)Manejar niveles de violencia invisibles.
Además el narcotráfico debe ser el único delito en el mundo que no se puede hacer solo, pues necesita de muchos apoyos. Tal vez porque los guajiros solo contaron con el control de la materia prima sin tener los anteriores aspectos nombrados ni contactos ni redes de distribución en Estados Unidos fue que no llegaron a crear una verdadera mafia.
Los años 70 fueron los de la marihuana. Para cuando la Guajira dejó de ser el principal exportador y comenzó el proceso de la erradicación con glifosfato. Aunque tampoco se conformo una verdadera mafia que desestabilizara el estado, si se empezó a ejercer la corrupción. Aunque no salió del Caribe Colombiano.
La segunda etapa se dio en los 80 cuando llegó la fiebre de la cocaína. Un negocio que producía mas ganancias en relación con su volumen. Se dio inicio a la producción y el procesamiento de la hoja de coca, y se comenzó a enviar a Estados Unidos utilizando rutas de redes de marihuana y de contrabando. En Antioquia refinaban la pasta básica, por eso cuando llegó la decadencia de la marihuana, ellos ya iban un paso adelante y se empezó a crear el cartel de Medellín, con la figura central de Pablo escobar y lugartenientes como Carlos Lehder, también con Gonzalo Rodríguez Gacha (“el Mexicano”). En este entonces nadie pensaba que pudieran llegar a organizarse tanto. Lo mismo que pasaba con la guerrilla de revolver y palo, sin rockets, ni cilindros de gas como ahora.
Las verdaderas mafias se consolidaron rápidamente con ayuda de la enorme inmigración de colombianos a los Estados Unidos, sin esta no hubiese sobrevivido ninguna mafia del mundo. Acá se empieza a notar el empuje y el ingenio paisa que permitió a Medellín apropiarse del negocio.
La tercera etapa se baso en el negocio de la amapola. Quienes trajeron este problema fueron los Afganos y los paquistaníes. Ellos entraban con visa de turismo vía Perú, Ecuador o Bolivia, ya estando aquí daban las instrucciones para la siembra. La cónsul colombiana en Ecuador contó que unos afganos y paquistaníes habían pedido visa para entrar al país, y fueron estos los que le enseñaron al cartel de Cali, especialmente a José Santacruz, a sembrar amapola. Al parecer fue el mismo Santacruz quien trajo a los afganos y paquistaníes para impulsar la heroína en Colombia.
Con esta se cumplen las tres etapas de la mafia del narcotráfico en Colombia. Tal vez puede que aparezca otra mata que produzca algún narcótico y seguro que acá la tendremos, y así se escribiría en la historia una cuarta etapa que describa como sigue evolucionando la mafia Colombiana.
Este hecho, el desarrollo del narcotráfico asta crear mafias, se ha dado en otros países por que no reaccionan, talvez por la hipnosis que les producen los dólares fáciles; pero cuando empiezan a ver muertos en la calle quiere decir que ya se creo la mafia del narcotráfico y es poco lo que se puede hacer. Esto pasó en países laxos, que consideraron que por ser un fenómeno nuevo había que aprovechar las bonanzas, sin darse cuenta que esto atrae sangre. Por lo menos Perú y Bolivia se convirtieron en los países aliados de los carteles colombianos, de hecho cuando se empezó a procesar la base de coca se hizo con hojas traídas de allá; esto les ocasiono problemas graves, por ejemplo los más importantes mafiosos peruanos corrompieron oficiales en su país; al final fueron capturados en Colombia.
Los prototipos de la mafia Colombiana fueron Pablo Escobar, un hombre de clase baja que empezó su actividad robando autos. La gente sabia que era un asesino pero veía en él, el prototipo de un ascenso social, de alguien que era capas de desafiar los poderes de las clases ricas. Y por supuesto él era generoso con su pueblo, le regalaba el carrito, la casa, el estadio... pero sobretodo la gente lo quería por que en él reconocían sus orígenes humildes. Pablo Escobar Gaviria era una persona muy sagaz. Con una mentalidad de revanchismo social. Para él la plata, viniera de donde viniera, era la forma de ganar estatus, por eso cuando en la revista Forbes salió como uno de los más ricos, pero que había personas que tenían mas que él, su orgullo luchó por tener cada vez más. Tuvo la fortuna de morir rico pero dejando una gran estela de muertes y de odios. Mezclo la delincuencia con las obras sociales al igual que muchos otros capos, con esto ganaba protección por parte de la comunidad; hizo 2000 casas, un hospital y varios estadios, compro un equipo de fútbol y regalo plata a la gente; compro la margen derecha del río Magdalena, apoderándose de la mejor tierra de Colombia; era dueño de la finca “hacienda Nápoles” donde coleccionaba jirafas, hipopótamos y elefantes. Para 1980 ya era uno de los hombres más adinerados. Llego a ser representante suplente de la cámara, la constitución de 1991 sufrió enmiendas virtualmente dictadas por él; se opuso radicalmente a la extradición (antes una tumba colombiana que una cárcel en los Estados Unidos). Si había que matar a alguien lo hacia; coloco bombas en Bogotá; pagaba 2000 ó 3000 dólares por policía según el rango; secuestró a Andrés Pastrana; y como uno de sus tantos actos de violencia torturo a un joven policía de una manera inhumana. Se dice que por eso el día en que le metieron bala al ser agarrado en un techo de Medellín (diciembre de 1993), pertenecientes a la policía y demas, sintieron gran tranquilidad. Su estilo era el de combinar el terror con un modelo de reinserción social, semejante al de Robin Hood: haciendo daño pero repartiendo entre los pobres, lo que lo convirtió en un mito. Fue lo suficientemente poderoso, negoció su entrega, incluyendo la construcción de la cárcel de Envigado y luego se fugo por la puerta principal. El estado colombiano le hizo concesiones, como la imposición de penas leves y la no extradición.
Gonzalo Rodríguez Gacha, era el campesino pobre que se inicio como matarife. Al igual que Escobar, él tenía el respaldo de su pueblo. Perteneció al cartel de Medellín; manejaba la zona central del país, su aporte a la organización fue el más terrible: era el jefe militar y la cabeza de la mayoría de los atentados terroristas del cartel contra el estado. Era apodado “el Mexicano”. Fue el típico campesino nuevo rico, antiguo matarife y por eso uso su fortuna para comprar tierras. Más que la coca a él le gustaba era la tierra y por eso compro un montón de fincas, buen ganado y buenos caballos. Por problemas con la guerrilla financio la creación de grupos paramilitares que eran como el “sicariato” del campo. Murió en 1988 pero poco antes se supo que una oficina en Bogotá le manejaba 77 empresas agroindustriales, ganaderas, constructoras y de inversiones en equipos de fútbol. Gacha compró la margen izquierda del río Magdalena. Su característica principal fue la violencia y el temor que infundía en sus colaboradores, su estilo era el de usar la fuerza bruta, por eso a la mafia Colombiana y en particular a la de Medellín nadie la engañaba. Para todo narcotraficante su familia y seres queridos estan primero, se dice que su captura se produjo cuando le fueron rastreadas las llamadas que hizo para liberar a su hijo. Tuvo una muerte violenta y de las más recordadas. Aunque al igual que de Escobar, de él se dice que aun sigue vivo.
Carlos Lehder Rivas, oriundo de Quindío; Vivió con la guerrilla cuando era perseguido por el grupo de antinarcóticos de la policía nacional; tuvo un periódico propio llamado Quindío Libre de donde él era editor y un partido político en el Quindío con el nombre de “Movimiento Cívico-Latino Nacional”. Les regalaba patines modernos a las niñas de Armenia y otros pueblos del Quindío. En el terremoto de Popayán viajó con sus lugartenientes para regalar dólares y mercados, al igual que la mayoría de los mafiosos buscó siempre favorecer a su pueblo, el cual los apoya, protege y les es leal. La mayoría de los narcotraficantes de los 80 y 90 eran excéntricos y derrochadores del lujo en sus viviendas, vehículos y fincas. Lehder no se quedaba atrás construyendo lugares para llevar a sus niñas; para eso edificó en las afueras de Armenia un complejo residencial de lujo con todo y pesebreras, la bautizó “La Posada Alemana”. Tenia un busto de Lennon y la discografía completa de los Beatles. Su padre era alemán y murió avergonzado por la conducta de su hijo. Lehder era lugarteniente del cartel de Medellín y manejaba el Quindío y los Santanderes; era el enlace clave para los envíos de coca desde Bahamas, mas específicamente desde el Cayo Norman, un archipiélago de las Bahamas utilizado como refugio turístico pero que jugaba en realidad un papel determinante como catapulta de la droga hacia las costas de Florida, de este cayo figuraba como propietario Lehder. Cuando cerro campaña, en la época del Movimiento Latino Nacional, hizo una manifestación en la plaza de Bolívar de Armenia y la llenó, según dicen, porque rifaría una casa entre los asistentes y porque daba una caja de arroz chino a cada persona que viniera. Después de su desaparición un hombre fue a decirle a la policía que como podría hacer para cobrarle a Lehder una cuenta de diez mil arroces chinos. Hay cartas dirigidas a Lehder en las que las madres ofrecían a sus hijas a cambio de que les dieran una ayuda económica. Pregonaba que la exportación de la cocaína a EEUU era una manera de luchar contra el imperialismo. Era dueño de la empresa Internacional Durch Ressources, fundada en Hamburgo, pero con domicilio fiscal en las islas Bahamas. Fue extraditado a Florida en 1987, donde iba a ser enjuiciado, condenado y encarcelado en la prisión de Jacksonville, al parecer negocio con las autoridades y no se sabe aun de su paradero.
Los hermanos Rodríguez Orejuela, pertenecientes al Cartel de Cali. Querían pasar inadvertidos, a diferencia de los paisas del Cartel de Medellín; preferían actuar con sutileza y manejarlo todo con hilos invisibles que les permitieran penetrar a varios estamentos de la sociedad, pero sin aspirar a suplantarlos. Sobre todo después del final violento que tuvieron Escobar y Rodríguez Gacha. Pero ellos también mezclaron revanchismo social con la ayuda a los necesitados. Abrieron farmacias La Rebaja, por que consideraban que vendiendo droga barata podían ayudar al pueblo. Producían los medicamentos, muchos con licencia norteamericana y de otros países, y luego los distribuían a bajo precio. Eran más finos, más inteligentes en su forma de actuar y eran jerárquicos en el cartel. Se crearon el mito de invencibles e impenetrables, así no fuese verdad. Su estilo fue el del abandono del terror buscando una forma de reinserción social a partir de la industria y la creación de empleos. Drogas La Rebaja llegó a generar 7.000 empleos directos. No llegaron a tener voceros políticos propios pero si “alquilados”, y fue cuando metieron lo que hoy se conoce como proceso 8.000. Sus hijos estudiaron en Estados Unidos. Buscaron convencer a los colombianos de que, en contraste con Pablo Escobar, ellos eran una especie de delincuentes decentes, y por lo tanto asumir el costo de combatirlos no era fácil. Decían que la policía en su lucha, convertiría a Cali en un nuevo Medellín, es decir en un escenario de una nueva guerra narcoterrorista. Los Rodríguez impartieron a sus familiares y empleados, instrucciones jurídicas muy precisas sobre los requisitos legales para hacer un allanamiento. Otra de sus grandes cualidades fue la de la contrainteligencia, en la cual usaron compañías de taxis. Descubrieron que el taxista era una fuente de información natural con muy poco riesgo de ser detectada; compraron taxis y los dieron a los conductores para que los pagaran en cuotas de 60 meses sin intereses; además les ofrecían talleres gratis; tenían beeper, radio de comunicaciones y celular, lo cual no era muy difundido por esa época. En una oportunidad dos taxis se estrellaron para evitar que el Bloque de Búsqueda los siguiera. Esta información fue dada a la policía por una persona que había sido inyectada con un medicamento letal dado por ellos por que lo consideraban traidor. Cuando Gilberto Rodríguez llego a la cárcel, su esposa se demoró en llevarle como dos meses la cobija para la alergia, por que el día de la captura estaba con su amante. En 1986 España repatrió a Gilberto, preso en Madrid desde 1984.
José Santa Cruz Londoño, “don Chepe” controlaba el cartel de Cali. Fue figura protagónica cuando el cartel impulsó la presencia de la heroína colombiana en EEUU. Ayudaba a la sociedad construyendo edificios. Le gustaban más los ladrillos que la coca, creo yo. Construyo mas o menos unos mil apartamentos además de las excéntricas replicas que hizo de la Casa Blanca o el Club Colombia en Cali, luego de que no lo admitieran como socio.
En el fondo muchos narcos, tenian mucha sensibilidad social, aunque no lo aparentaran cuando dañaban a otros con lo que a ellos les favorecía.
Cada narcotraficante es diferente al otro, pero casi todos coincidían en el gusto por las mujeres bonitas, sean reinas, modelos o estudiantes en general. Para obtenerlas usan todos los intermediarios imaginables. Con sus dólares compran la voluntad de cualquier persona. Por ejemplo, en Guaymaral, Leonidas Vargas tenía en una de las habitaciones de su casa una mesa que en un principio creyeron que era una mesa para partos, pero después supieron que era un sillón francés para hacer posiciones sexuales. La mujer juega un papel muy importante por que ella tiene un instinto más desarrollado para saber que es bueno o que es malo. En la mafia todos aceptaban tener varias mujeres, no hay celos, y si los hay deben aguantárselos porque saben que cuando se entra a formar parte de la estructura de la mafia, ahí cosas que se deben sacrificar, ya sea por la plata o por amor (aunque esto ultimo no es muy común). La mujer que estuvo con un mafioso no se puede ir con otro mafioso, esto es imperdonable. El amor materno también se acentúa en ellos, en Medellín dicen: “Mamá hay una sola y santa. Papá puede ser cualquier hijueputa”. Muchos hacían plata y morían, pero lo que les importaba era que su mamá quedara bien. Aunque en cuestión de gustos no hay disgustos, para algunos eran más que excéntricos los combinados y las pinturas que se veían en apartamentos de asta 450 metros pertenecientes a narcos. Tenían a veces obras originales de importantes artistas pero la decoración hecha al gusto de ellos los delataba.
La diferencia entre el Cartel de Cali y el de Medellín es que los cercanos a Escobar eran asesinos igual que él. Los de Rodríguez Orejuela, en cambio, eran gente más instruida con un nivel de cultura mas alto, pero de todas formas tenían las mismas pretensiones, pues no hay narcotráfico sin sicarios. Aun así el Cartel de Cali actuó con más sutileza mientras no encontró mayor resistencia, pero cuando empezó a ver que actuaban en su contra, declaró la guerra, no con bombas, como el cartel de Medellín, sino a su manera (desprestigiando, comprando, amenazando...).
Hernando Gómez Buendía, analista político, dijo “los colombianos tenemos un dilema: estar a favor del imperio y la moral con la guerra contra la exportación de drogas o situarnos del lado de la corrupción y la patria”